Antes de quedar embarazada siempre dije que el hecho de amamantar a mi bebe no lo veía como algo tierno, y que creía que no lo iba a hacer ya que lo sentía un poco grotesco e incómodo, sobre todo si se hacía en público. Todas mis amigas que ya eran madres me decían que era algo lindo y que solo cuando llegara a ser madre lo iba a entender. Mi mama solía decirme que cómo no le iba a dar pecho a mi bebe, si la leche materna es el mejor alimento que existe para los bebes y crea un lazo entre la madre y el hijo inigualable. Una vez quede embarazada, poco a poco fui cambiando de parecer, y lo fui viendo con otros ojos.A la llegada de mi bebe, no me aguantaba por experimentar que se sentía al tenerlo pegado a mí, y saber que yo era capaz de alimentarlo. La primera vez que trate de ponérmelo nos fue súper bien, ya que se pegó bien rapido y comenzó a mamar. Allí yo dije ¡esto será bien fácil! Más no sabía lo que nos esperaba los siguientes días. Estando en la casa, como por el día 4-5, comencé a tener problemas para que se me pegara y que comiera, lloraba mucho y se ponía bien inquieto. Yo trataba todas las maneras para que comiera y encontrar una posición en la que ambos nos sintiéramos cómodos pero fue imposible. Pasamos como 3 días peleando por que comiera y tanto el bebé como yo estábamos agotados, incomodos y desesperados. Yo lloraba y el lloraba a la par mía. Hasta que entendí que hasta que yo no me calmara, no nos iba a ir bien. Yo le transmitía a mi hijo toda mi frustración y mi ansiedad por darle de comer. Una noche me calme, le puse música para arrullarlo, y le comencé a platicar suave, y poco a poco se me fue pegando hasta que volvió a comer de nuevo. Desde entonces nunca más llegamos a tener problemas de ese tipo.
Te dicen que es la cosa más linda el dar de mamar pero no te dicen todo lo que uno pasa mientras estas amamantando. Entre más das de mamar, más leche te sale y si no te cuidas, puedes tener accidentes. Como por ejemplo amanecer y ver todas tus sabanas mojadas de la leche que se te salió mientras dormías. Meterte a la ducha y con el calorcito del agua caliente, ves salir un chorro de tu pecho que por más que quieras pararlo, no puedes. No te dicen que mientras estas dando de uno de tus pechos, el otro inmediatamente comienza a sacar leche y tienes que ver como lo paras. O que cuando tu hijo empieza a llorar como que hubiera una conexión directa con tus pechos, porque a pesar que no estés frente a tu hijo, tus pechos lo saben y comienzan a gotear. Tener que cubrirte cada vez que sales en público, ya que puedes incomodar a los demás. Y eso sin contar que debes dormir con un sostén todas las noches porque si no, no hay forma de protegerte. También debes cuidar todo lo que comes ya que existen varios alimentos que le pueden dañar la pancita a tu hijo o darle cólicos. Por otro lado si ya tu hijo comienza a dormir por más tiempo, tu igual debes sacarte la leche con un saca leche ya sea manual o eléctrico, y refrigerarla o congelarla. En lo personal esto último es lo más “anti-sexy” que existe, uno parece una vaca que está siendo ordeñada. Ha habido varias veces que hemos sido invitados a bodas con mi esposo y me ha tocado llevar mi “pump” e irme a sacar leche al baño. Las mujeres que entraban se asombraban de escuchar ese “purr purr purr purr” ya que no sabían lo que estaba pasando atrás de la puerta y no me tocaba más que continuar.
Las mujeres me preguntan que si sigo dando pecho, que si me sale suficiente, que hasta cuando amamantare a mi hijo, que si le complemento con formula etc. Creo que ese tema es bien delicado y depende de cada persona. Hay mujeres que no lograron amamantar mucho a sus bebes ya que no producían suficiente leche para satisfacerlos, otras porque no les pareció algo bonito, otras porque al regresar a trabajar ya no lograban por efectos de tiempo, otras porque él bebe nunca se les pego y mejor solo se la sacaban. En fin no existe un tiempo correcto de amamantar, o una forma correcta de hacerlo, cada mujer encuentra su propia vía y lo que los haga cómodos tanto al bebe como a la madre.
En lo personal lo volvería a hacer sin pensarlo, estoy segura que para cuando tenga mi segundo hijo lo disfrutare aún más ya que sabré que hacer y qué no hacer, lo tomare todo más con calma y sobre todo nada me tomara por sorpresa. Por el momento seguiré amamantando a mi bebe hasta que lo crea conveniente. Moraleja, nunca digas nunca.









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