Cuando estás embarazada no sabés por dónde empezar a comprar cosas para el bebé. Existen miles y miles de productos en el mercado, unos más útiles que otros, pero… ¿cuál realmente te va a funcionar?

Acá te comparto la lista de los 10 artículos que, de verdad, me facilitaron la vida cuando nació Lucas. No están en orden de importancia, porque todos fueron súper útiles:

1. Almohada Boppy
La famosa almohada para amamantar. Me ayudó muchísimo después de la cesárea porque era súper cómoda. Y no solo sirve para la etapa de lactancia, también es útil cuando el bebé empieza a estar boca abajo y luego cuando comienza a sentarse, porque le da soporte.

2. Breast Shells de Avent
Son unas conchitas que evitan desperdiciar ni una gota de leche. Como muchas mamás dicen: ese líquido es oro. Hubo días en que logré recolectar hasta 15 oz solo con las conchitas.

3. Bañera con hamaca de Fisher-Price
Aunque la hamaca se supone que es para bebés de hasta 6 meses, ¡yo la sigo usando! Es súper práctica, segura y el bebé no se desliza.

4. Esterilizador de microondas de Avent
En solo dos minutos tengo biberones limpios. Lo usó mi hermana con sus dos hijas y ahora yo; funciona perfecto.

5. Reloj con radio, iPod, cargador y luz de noche de Sony
Me salvó durante las noches de desvelo. Daba la hora, tenía la luz justa para ver sin despertar a Lucas, y además podía ponerle música durante el día para calmarlo o dormirlo.

6. Sacaleche inalámbrico de Medela
Probablemente el mejor regalo que me dieron. Podía sacarme leche en cualquier lugar sin necesidad de estar conectada. Además, trae botecitos para guardar o congelar la leche.

7. Hamaca del Mercado de Artesanías
Aunque no lo crean, a Lucas le encantaba dormir en esa hamaca. Durante el día, sus mejores siestas eran ahí y no en la cuna.

8. Cobertor de lactancia de Banana’s
Siempre dije que jamás amamantaría en público por pena. Pero la realidad es que tenés que hacerlo cada vez que tu bebé lo necesite. Este cobertor me ayudó muchísimo a sentirme cómoda y tranquila.

9. Bañera de pato inflable de Fisher-Price
Como se infla y se desinfla, la podés llevar a todos lados. A nosotros nos sirvió como bañera, piscina, juguete ¡y hasta flotador!

10. Monitor de bebé de Motorola
Mi esposo investigó a fondo cuál era el mejor y quedamos encantados. Tiene excelente resolución, música, micrófono para hablarle al bebé y muchas funciones más.

No es fácil saber qué vas a necesitar realmente cuando llega el bebé. Y si sos mamá primeriza, querés tenerlo todo. Pero no todo es necesario.

Cada bebé es diferente. Lo que le funciona a una mamá, puede no servirle a otra. Tenés que ir conociendo a tu bebé para descubrir qué necesitás y qué no. Mi consejo: pedí prestado. Muchas veces gastás dinero en cosas que después ni usás.

A mí me pasó con el famoso balancín 4moms. Todo el mundo me decía que era buenísimo, que tenía que tenerlo. Una amiga me lo prestó… y a Lucas no le gustó nada.

Mi recomendación: no te enloquezcas comprando de todo. Comprá lo esencial, y poco a poco, vas sumando lo demás.

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Soy Ana

Bienvenidos a mi blog! Un espacio donde hablaremos sobre la maternidad! Un espacio real, honesto y lleno de emociones donde comparto lo bonito y también lo difícil de ser mamá. Aquí hablamos de culpas, amor incondicional, cansancio, risas, retos y esa constante búsqueda de equilibrio entre ser mujer, madre, profesional y todo lo demás. Si alguna vez te has sentido abrumada, feliz, agotada y profundamente agradecida… este blog es para ti.