
A Lucas siempre he la gustado la hora del baño, desde bebé ha disfrutado el agua y le encanta pasar horas metido en la ducha.
Hace aproximadamente dos meses nos tocó hacerle una pequeña intervención en la cual, la recuperación fue un poco dolorosa e hizo que la hora del baño ya no fuera placentera ni tan divertida como antes. Pasó de amar el agua y no quererse salir, a tenerle miedo, no querer “chapotear” en la tina, y llorar durante todo el tiempo del baño. Fueron unos días muy estresantes tanto para Lucas como para mi esposo y yo. Verlo llorar y sufrir nos partía el corazón.
Cada vez que lo bañábamos, le ardía y lloraba mucho. Probamos de todo para que el momento del baño no fuera tan dramático, y lo volviera a disfrutar como solía hacer.
Probamos con burbujas, poniéndole pelotas a su tina, con música, le compré rompecabezas de foamy que con el agua se pegan en la pared, inclusive, hubieron varios días que trasladamos la ducha al jardín, para que no se sintiera encerrado y cambiara de ambiente; nada funcionaba. Cada vez que le decíamos “Lucas vamos a bañarnos” se ponía a llorar y no quería que le quitáramos el pañal.
Tal era mi desesperación para que volviera a disfrutar de la ducha, que me metí a buscar actividades divertidas para niños durante la hora del baño. Encontré diferentes dinámicas, unas que ya había puesto en práctica y otras que aún no las había probado, decidí ir una por una.
Comencé con unas crayolas para el baño. Estas crayolas las conseguí en Amazon, hay de muchas marcas y precios, pero las que yo compre son marca Crayola y vienen en 6 colores, rojo, azul, verde, morado, amarillo y naranja. La idea de poder colorear las paredes del baño con toda libertad y sin que mami lo regañara, le pareció increíble. Al principio como todo bebé analizó las crayolas para saber cómo funcionaban. Yo le fui demostrando como utilizarlas y coloreé varios dibujos para él. ¡Luego de unos minutos las amo! Ahora le encanta pintar y hacer sus pequeñas obras de arte en las paredes del baño.

Otra de las dinámicas que encontré en internet fue tener una pequeña regadera para ir mojándolo poco a poco. Sobre todo si tu hijo le encanta regar las plantitas, esto le fascinará. Mi esposo ya tenía una regadera, con la cual todas las mañanas junto con Lucas riegan las plantitas. Así que decidí usar esa misma y llevarla a la ducha. Jugando un poco, le comienzo a tirar agua en su cabecita y él siente que es una plantita a la cual estoy regando. Se ha ido dejando cada vez más que le lave el pelo, pues no siente el “huacalazo” que le cae de un solo.
Dentro de mi investigación, decía que le pusiéramos su juguete favorito para que se sintiera identificado y en confianza. A Lucas le ha dado por jugar fútbol, y todo lo que ve piensa que es una pelota y lo patea. Así que decidí meterle sus pelotas de fútbol al baño. Lo único malo que le vi a esta actividad, es que quiere andar pateando la pelota todo el tiempo, y se me puede deslizar y golpear adentro de la ducha.
A pesar que hemos tratado de ir haciendo cosas diferentes, aún nos falta mucho, pues Lucas sigue lloroncito y no termina de gustarle como le solía gustar. Pero estamos seguros que lo vamos a lograr y que lo vamos a volver a ver feliz “chapoteando” cuando lo bañemos.
¿A ti te ha pasado algo similar? Cuéntanos tu historia y ayúdame con tips, quién quita y alguno de tus tips me ayude con Lucas.








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