Y despegué…! 

Tenía mucho tiempo de no viajar sola, mucho menos siendo una madre y teniendo que dejar a mi bebé y a mi esposo. Pero aquí vamos, a tener dos semanas de vacación antes de tener a mi segundo baby. 

Voy rumbo a Miami besides all odds. Con todas las noticias diciendo que se aproxima uno de los huracanes más fuertes en los últimos años, aquí voy. Esperando que tome un rumbo diferente o disminuya su intensidad y se vuelva una simple tormenta. 

Acabo de despegar y la verdad se siente extraño. Hace como 8 años comencé a tener miedo cada vez que volaba. Nunca antes lo había sentido pero me daba ansiedad, me ponía a llorar y debo admitir que en más de alguna ocasión puse tensos a los que viajaban conmigo. Llegué a tener que tomarme un calmante antes de subirme al avión porque si no, no lo lograba. Nunca dejé de viajar, y poco a poco con el tiempo fui acostumbrándome de nuevo. 

Hoy no sabía que esperar, no se si porque ya se me pasó el miedo o porque ya soy madre y sé que debo de mantener la calma por Lucas y por este baby que llevo dentro. 

A diferencia de otros vuelos, me tardé en hacer el pre chequeo, y me tocó en medio de dos asientos. Siempre tomo la ventanilla para ir viendo el paisaje e ir más tranquila pero esta vez no se pudo. 

Eran dos señores los que serían mis acompañantes de este vuelo, y desde que llegué no pararon de platicarme. 

Acabamos de despegar y ya me puedo sus nombres, dónde trabajan y hasta los nombres de sus familiares. Llevamos al rededor de 35 minutos de viaje y ni he intentado de ver el reloj. Antes, miraba el reloj cada dos minutos para ver cuánto faltaba. 

 El vuelo ha estado bien tranquilo, y el Sr. Darío me ha llevado bien entretenida hablándome de todo. Política, artistas, gobiernos, desastres naturales, sus múltiples trabajos, el clima, en fin, lo que se le ocurriera. Hasta levantamos al señor de mi izquierda y ahora los dos no paran de hablar, mientras yo escribo un poco. 

Ya vamos a aterrizar y es impresionante como Diosito te pone ángeles en tu camino para que te cuiden y te distraigan. Son esas personas que nunca imaginas conocer, y en menos de dos horas se sienten como tus grandes amigos, a pesar que sabes que nunca más los volveras a ver. 

Llegamos a Miami, como amo esta ciudad! El dia está increible, los cielos despegados, ni parece que se aproxima un huracán. Gracias Diosito por traerme con bien y por permitirme tener un vuelo tranquilo. Ahora a esperar que Irma decida desviar su rumbo para que mi Piojo y Lucas puedan venir el próximo lunes y disfrutar de nuestras primeras vacaciones en familia. 

Modo vacaciones …. ON! 

Deja un comentario

Soy Ana

Bienvenidos a mi blog! Un espacio donde hablaremos sobre la maternidad! Un espacio real, honesto y lleno de emociones donde comparto lo bonito y también lo difícil de ser mamá. Aquí hablamos de culpas, amor incondicional, cansancio, risas, retos y esa constante búsqueda de equilibrio entre ser mujer, madre, profesional y todo lo demás. Si alguna vez te has sentido abrumada, feliz, agotada y profundamente agradecida… este blog es para ti.