Semana 38

Mientras estaba embarazada de Lucas, senti el deseo de escribir por lo que estaba pasando. Aquí les dejo este post, el cual estoy segura que muchas mamás han pasado por lo mismo. Ahora estoy embarazada de mi segundo bebé y es exactamente el mismo sentimiento. Amo ser mamá, y no me quejo por ningún segundo de todo lo que uno atraviesa mientras se está embarazada. 

Noviembre 2015- 

Semana 38 ¡A pocos días de conocerte! Llega esa hora del día adonde anochece y me toca irme a dormir. No deja de pasar por mi mente: “¿Y hoy podré dormir bien?” Trato de irme a la cama lo más cansada que se pueda para no tener que levantarme tantas veces durante la noche, o por lo menos poder dormir una hora y media sin despertarme. 

Te comienzas a mover al ver que yo poco a poco me estoy relajando, y esas pataditas adentro de mí me dan la tranquilidad de saber que tú estás bien. Te platico y te digo lo emocionada que estoy por tenerte pronto conmigo, que ya no nos aguantamos con tu papi por tenerte entre nuestros brazos para llenarte de besos y de apapachos. Inclusive te pido que salgas ya, para poderte conocer y saber si eres niño o niña. 

Hago mi rutina de todas las noches, froto mi panza con abundante crema para las estrías, tomo mis pastillas de noche, lavo mis dientes y poco a poco me voy alistando para irme a la cama. Viendo televisión trato de acomodarme con las 5 o 6 almohadas que tengo para dormir. Una para los pies, otra para la espalda, una para en medio de las piernas y ni contar las de la cabeza, casi que duermo sentada con tantas almohadas que tengo. Tu papi dice que pongo “una barrera entre él y yo” y muchas veces termino robándole almohadas a él. 

Por fin logro quedar dormida y es cuando lo bueno comienza. Empezando por esos sueños tan reales y a la vez tan inexplicables que tengo. Es hora de darme vuelta y mi mente sabe que no puedo dormir boca arriba a pesar que es la postura más cómoda para mí, pero muchas personas me han dicho que no es lo recomendable y que puede afectarte a ti. Moverme de un lado a otro es un proceso largo, comenzando porque antes de decidir hacerlo, tengo que tomar varios respiros profundos ya que mover esta gran barriga cuesta un montón. Una vez me cambio de lugar, comienzo a tratar de encontrar una posición cómoda, arreglando de nuevo todas las almohadas para ver si logro quedar nuevamente dormida. 

¡Si! Encontré una posición cómoda, por fin, y qué crees… Tengo ganas de ir al baño. Solo el pensar que tengo que salirme de la cama para ir al baño es casi una pesadilla. Trato de no pensar en ello para ver si se me quitan las ganas pero el estómago se me comienza a poner cada vez más duro, y la sensación de ir al baño comienza a crecer. Por más que no quiera pensar en eso, mi cuerpo me pide a gritos que vaya al baño. 

Empiezo a rodar por la cama para poderme bajar, apartando todas las almohadas que encuentro en el camino. Por fin logro pararme y corriendo voy al baño, para darme cuenta que solo 3 gotitas pude hacer: “¿Y eso era todo? Pensé que por las ganas que sentía, iba a lograr hacer un poco más.”
Saliendo del baño, me doy cuenta que tengo la garganta reseca y me tomo otro vaso con agua…. Ya van como 3 en la noche. Me regreso a la cama a tratar de volver a conciliar el sueño, veo el reloj de la mesa de noche de tu papá y veo que apenas son la 1:35am y que me queda toda la noche para seguir “tratando” de dormir. 

Vuelvo a la cama, acomodo las almohadas nuevamente de la mejor forma para sentirme cómoda y que la panza no me pese mucho. Empiezo a respirar profundo varias veces para poder tomar aire y volverme a acostar. Veo a tu papi como duerme de profundo y me da una envidia de la buena. Trato de cerrar mis ojos para ver si me logro quedar dormida, pero mi cabeza sigue dando vueltas pensando ¿cuándo vas a venir a nuestras vidas? ¿Será que a esa hora te estarías levantando para pedir comida? ¿cómo se oirá tu llanto en medio de la noche? ¿será que tu papá dormirá tan profundo que no los va a lograr escuchar? en fin son tantas cosas que pasan por mi cabeza a esa hora. Poco a poco me voy quedando dormida de nuevo. 

Unas horas más tarde, comienza de nuevo todo el proceso, veo mi celular y apenas son las 3:15am, todo se repite y cuando regreso a la cama, ya se me quitó el sueño, el calor no me deja seguir durmiendo y ya no logro encontrar posición en la cama. ¿Qué hago? Tomo mi celular y comienzo a ver qué hay de nuevo en el Facebook y en el Instagram. Le doy varios likes a algunas fotos y cuando ya no tengo que más ver, comienzo a jugar sudoku. Luego de varias partidas, comienza a entrarme el sueño y logro quedarme dormida…. Tipo 4:40am 

Mi última rutina siempre es alrededor de las 5:30am cuando ya se logran ver algunos destellos de sol y ya se comienzan a escuchar los pajaritos cantar. Solo pienso “me queda todavía al menos hora y media para seguir durmiendo, ojala la pueda aprovechar” regreso a la cama y sin tratar de despabilarme mucho, enciendo el aire acondicionado, tú comienzas a moverte y a dar esas pataditas que me encantan. Entre vuelta y vuelta trato de no hacerlo tan brusco para no levantar a tu papá , y poco a poco me logro quedar dormida. 

Como a la hora y pico, ya es hora de levantarse, tu papi siempre me levanta con un beso y una caricia en mi panza. Ya es hora de comenzar un nuevo día, con las ansias de que ese sea el día en que te vayamos a conocer. A pesar de que no dormí nada durante la noche, y que tengo unas ojeras terribles, solo de pensar que ya estamos a un día menos de conocerte me dan las ganas de seguir y de irme a trabajar. 

Ya no me aguanto por tenerte en mis brazos y consentirte muchísimo. Doy gracias a Diosito por permitirme poder sentir todos estos 9 meses todo lo que he sentido teniéndote adentro de mí. Le pido la sabiduría para poder llegar a ser una súper mamá y ser un ejemplo para ti todos los días. 

Ni siquiera estas aquí con nosotros y ya estoy locamente enamorada de ti. ¡¡¡Te amo mi bebé , nos vemos pronto!!!

Tu mami 

Deja un comentario

Soy Ana

Bienvenidos a mi blog! Un espacio donde hablaremos sobre la maternidad! Un espacio real, honesto y lleno de emociones donde comparto lo bonito y también lo difícil de ser mamá. Aquí hablamos de culpas, amor incondicional, cansancio, risas, retos y esa constante búsqueda de equilibrio entre ser mujer, madre, profesional y todo lo demás. Si alguna vez te has sentido abrumada, feliz, agotada y profundamente agradecida… este blog es para ti.