Normalmente hablo cosas de bebés, o de la maternidad. Pero hoy vengo con algo un poco más personal. Sentí las ganas de escribir y compartir un poco. Últimamente estoy atravesando por un “rough patch” en mi vida. Son momentos de cambios y de reinventarse. A pesar que estoy siendo súper positiva y con la idea de que las cosas pasan por algo, que depende de uno de cómo enfrentar estos cambios, por veces si tengo mis momentos de querer llorar y sentirme súper desinflada. Creo que es normal, y por veces es necesario dejar caer un par de lágrimas para sacarlo del sistema para poder nuevamente tomar las fuerzas. Esta vida es de cambios y de retos, y enfrentarlos de la mejor manera es la única manera que nos hace más fuertes. Si la vida fuera fácil, la tomáramos por sentado, y no la valorábamos como debe de ser.
Soy fiel creyente que la actitud es muy importante, esa actitud con la cual nos levantamos todas las mañanas. La actitud con la que pasamos en el día, y enfrentamos la vida. Una persona a la cual quiero mucho me dijo una vez que la vida es de energías también. Yo no sé mucho de eso, pero ella me dijo que uno atrae las energías buenas o malas, dependiendo de cómo uno va por la vida. Si uno siempre es alegre y positivo, solo nos contagiamos de buenas energías, y esas mismas las proyectamos. Pero si uno anda negativo, y quejándose todo el tiempo, solo lo malo atraemos.
Así que animo a todas y todos los que están atravesando por un mal momento. Animo que no hay mal que por bien no venga. Dios sabe porque pasan las cosas y sus momentos son perfectos. Hace un par de días subí un post en instagram que decía “Desmoronarse para luego reinventarse, de eso se trata la vida”. Únete de puras vibras positivas, de gente que te sume y no te reste.
ANA








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